Así, los conyugues que han decidido separarse deben responder preguntas tales como «¿cuál es el mejor recuerdo entre usted y su pareja?», «¿cuántas veces han viajado juntos?», «¿cuál es la comida favorita de su pareja?» o «¿cuál es el ‘snak’ favorito de su hijo?», para que los trabajadores sociales puedan evaluar cuán rescatable es su matrimonio y cómo intervenir.

Las parejas que superan los 60 puntos, sobre un total de 100 previstos en el examen –que también incluye preguntas sobre las fechas de aniversarios y cumpleaños–, todavía «tienen esperanza», de acuerdo con un mensaje de las autoridades de la ciudad de Lianyuwang, publicado en la red Weibo. Aquellos que reciben menos puntos, por su parte, pueden concluir que su matrimonio está «a punto de romperse».

Según los medios chinos, el objetivo principal de la iniciativa es lograr que las dos partes piensen de manera racional y tomen en serio el amor, el matrimonio y la familia.

Durante más de una década, las tasas de divorcio en China han ido en aumento. El año pasado, 3,4 millones de parejas chinas solicitaron el divorcio, un aumento del 8 % respecto al año anterior, según el ministerio de asuntos civiles.

En 1995, poco más de un millón de parejas se divorciaron, luego de que las nuevas leyes facilitaran la separación. En contraste, para 1979 el número de divorcios en el país asiático fue de tan solo 319.000. (actualidad.rt)